
Mantener a su ganado caliente sin gastar dinero en vano
Seamos honestos: calentar un establo con corrientes de aire es como intentar calentar el exterior. Es una tarea imposible. Por eso hemos diseñado nuestras lámparas infrarrojas para que funcionen de manera diferente.
En lugar de tratar de calentar todo ese aire frío, que se escapa en cuanto se abre la puerta, estas lámparas envían calor directamente hacia los animales. Es un método eficiente y evita que gaste dinero innecesariamente.
Detalles sobre el calor
Utilizamos tubos de cuarzo de alta pureza y un filamento de tungsteno especial para asegurarnos de que las lámparas funcionen con la potencia indicada. Lo más importante es que no se dañan tan fácilmente cuando las condiciones son difíciles.
Un consejo: cuanto mayor sea la potencia, más calor habrá en un espacio reducido. Tenga cuidado con la altura a la que coloque las lámparas. Si están demasiado cerca, existe el riesgo de dañar el material donde descansan los animales, o incluso quemarlos. Un poco de planificación en cuanto a la distancia es muy importante.
Evitar intermediarios
Dentro de cada lámpara hay un envoltorio de cuarzo lleno de halógeno. Esto permite que el filamento funcione a temperaturas más altas y dure más tiempo.
Lo mejor de todo es que la mayoría de las personas compran estas lámparas a través de distribuidores, quienes añaden un 30% o 50% de margen por simplemente transportarlas de un lugar a otro. Nosotros odiamos eso. Enviamos las lámparas directamente desde nuestra fábrica. Usted obtiene el mismo cuarzo y tungsteno de calidad industrial que se utiliza en los calentadores más caros del mercado, pero no tiene que pagar por los gastos de funcionamiento de los intermediarios.
Instalación sencilla
La instalación es bastante sencilla. Estas lámparas son reemplazos directos, por lo que deberían encajar perfectamente en sus dispositivos existentes. También ofrecemos varias opciones de conectores para que no tenga que luchar con los cables durante horas.
Pero hay un par de cosas a las que debe prestar atención.
Primero, la electricidad. Si coloca 50 o 100 de estas lámparas en una sola zona, habrá una gran carga eléctrica. Asegúrese de que su panel eléctrico pueda manejar esa carga, de lo contrario, los interruptores se apagarán justo cuando lleguen las heladas invernales.
Segundo, tenga cuidado con el vidrio. El cuarzo es resistente, pero sigue siendo vidrio. Si algún equipo pesado lo golpea o algún animal curioso lo daña, se romperá. Use las jaulas protectoras. Es una solución simple que le permite evitar tener que reemplazar las lámparas cada dos semanas.